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La adquisición de viviendas por extranjeros creció el 36,6% en el 2013

- El 11,15% de las compras las hicieron foráneos con finalidad principalmente turística

- Antes de la crisis, los extranjeros compraban sobre todo por razones laborales

- Las adquisiciones por parte de personas jurídicas se cuadruplicaron

Uno de los efectos del estallido de la burbuja inmobiliaria, la fuerte caída de los precios, ha hecho crecer el peso de los compradores extranjeros de viviendas y ha cambiado su perfil. En el 2013 representaron el 11,15% del total de adquisiciones, según el anuario estadístico del Colegio de Registradores de la Propiedad, publicado ayer. Este porcentaje es el mayor de la serie histórica elaborada por esta institución profesional. También es destacable el incremento interanual. Respecto al 2012, el alza fue del 36,6%, la más importante desde que se elabora esta estadística. El 2013 se efectuaron 329.146 operaciones, de las que 36.700 los compradores fueron foráneos.

En números absolutos, las cantidades son mucho menores que las de los momentos álgidos del sector. En el 2006, primer año que los registradores introdujeron en su anuario las compras por parte de extranjeros y ejercicio récord de operaciones en el sector, con 916.103 compras, concentraron el 8,97% del total (82.174). En los años posteriores, el porcentaje fue cayendo hasta el mínimo del 4,2% del 2009. Pero a partir del 2010 se ha ido recuperando año a año, aunque, destacan los registradores, el aumento del 2013 ha sido el más fuerte de todos. Esto les lleva a afirmar que los extranjeros están suponiendo un "factor dinamizador de la demanda" en un momento en que la actividad interna ha ido a menos como consecuencia de la situación económica general, que ha tenido unos efectos devastadores en el mercado inmobiliario.

Este dinamismo es "especialmente activo en los últimos trimestres", indica el informe, y la previsión es que "seguirá mostrando intensos signos positivos en los siguientes". Uno de los cambios más significativos destacados en el documento es que los foráneos hoy compran viviendas en España con una orientación principalmente turística cuando antes de la crisis lo hacían sobre todo como residencia habitual porque correspondían a extranjeros que se habían asentado en el país por razones laborales.

La caída de los precios ha hecho crecer el interés por adquirir vivienda de ciudadanos foráneos con capacidad adquisitiva suficiente. El anuario de los registradores apunta que, para estas personas, el mercado español se ha convertido en "una gran oportunidad", especialmente para "aquellas nacionalidades menos afectadas por la crisis". En el primer lugar del ranking están los británicos, que concentraron el 15,1% de las adquisiciones por parte de extranjeros y el 1,68% del total. Siguen los franceses (9,84%) y los rusos (8,58%). Estas dos nacionalidades se han ido alternando en la segunda y tercera posición con resultados trimestrales no muy distantes. En los dos últimos trimestres y en el conjunto del año, los franceses se han consolidado en el tercer lugar del ranking. El resto de las nacionalidades refleja, según el informe, "un cierto grado de fidelización del mercado de demandantes".

Por zonas, la demanda de vivienda de propiedad por parte de extranjeros se concentra en mayor medida en las que tienen más mercado de segunda residencia, que coincide con las más turísticas (islas y costa mediterránea). Así, en Baleares, los foráneos coparon el 30,73% de las adquisiciones; en la Comunidad Valenciana, el 24,83%; en Canarias, el 24,60%; en Murcia, el 13,77%, en Andalucía, el 12,35%, y en Catalunya, el 11,54%. En cambio, en Extremadura sólo fueron el 0,38%; en Galicia, el 0,60% y en Castilla y León, el 0,92%. En Madrid, los extranjeros compraron el 3,86% de las viviendas.

En el anuario destacan otros dos aspectos. Uno, que las viviendas adquiridas por entidades (principalmente empresas que las dedican al alquiler) se multiplicaron el año pasado por cuatro, pasando a representar el 21,93% del total. En el 2007, justo antes de la crisis, sólo eran el 5,11%. Y el otro, que el tiempo medio de posesión de los inmuebles ha aumentado hasta nueve años y diez meses. En el 2007 era de siete años y cuatro meses. Otro indicador de la caída de las transmisiones de estos últimos años.

Fuente: La Vanguardia